EL HABLA DE BORGES
Ya en la primera mitad de su vida, sin rentas y tras su renuncia a un empleo municipal el mito involucra a feriantes, pollos, antiperonistas y burócratas, Borges se vio forzado a buscar nuevos modos de ganarse el sustento. El dictado de conferencias y cursos por todo el país una respuesta obvia para cualquier escritor en apuros le pareció una solución descabellada: alegaba timidez y porteñocentrismo. Alentado y casi obligado por algunos de sus amigos, enfrentó con resignación una labor que al poco tiempo dejó de considerar ocasional y se transformó en su más regular fuente de ingresos. No le resultó difícil dominar el oficio, tampoco disfrutarlo y utilizarlo como laboratorio de pruebas de los textos y temas que desarrollaría en sus obras. Consciente de su vital importancia, El habla de Borges ofrece un itinerario completo y analítico de esta faceta poco investigada y aún menos reivindicada; abre a su vez una nueva perspectiva que permite recalibrar su obra, en tanto se demuestra que Borges ofreció numerosas clases y conferencias que constituyeron un porcentaje muy considerable de su actividad. La riqueza de esta mirada se refleja en la amplitud de los temas que brindan estas páginas: el nacimiento de un Borges orador, el rol del escritor, la trama de instituciones y redes intelectuales que propiciaron que se lanzara a tal aventura, la utilización a veces sutil, y a veces no tanto, del evento como tribuna política son algunos de ellos.